
A esta foto, de calidad deplorable y hecha con la primera cámara que tuve, una Kodak de esas de carrete alargado, y a la que sólo le falta medio dedo tapando el objetivo, le tengo cariño especial. Nadie duda que el abuelo era un señor, y cuando uno es y se siente como tal, se refleja en todos sus actos. Incluso regando.
Siempre me sorprendió esa extraña afición al riego con manguera, que se centraba especialmente en los arbolillos de la fotografía y la hilera de cipreses del camino de acceso a la casa por el cerro. Otras aficiones que recuerdo son el interminable lanzamiento de piedras fuera de los caminos, la destrucción de cardos de hábil bastonazo y el encargo a "pequeños sicarios" de eliminar moscas a peseta la unidad. De la feroz pluma cuyas cartas los nietos nos encargábamos de echar, hablaré otro día...
4 comentarios:
Decía: "Mosca muerta en abril, en verano menos mil"
¿Os imaginais, Familia, lo que hubiera sido este "Blosss", si el Jefe, Abuelo para los nietos, escribiera en él?.
Por cierto Pedro, ¿de donde sacas todas esas fotos?.
De mis álbumes.
Nos hemos reído con tu comentario, Pedrijo. Recuerdo que, cuando el abuelo ponía un aspersor rotativo que tenía, y que giraba sólo en un sentido por el principio de acción y reacción, al cabo de un rato de mirarlo fijamente decía "fíjate, ahora ha empezado a girar en el otro sentido", y no había manera de convencerle de que era imposible por las simples leyes de la física. Es lo que tienen los de Letras... Ya nos contarás lo de las cartas.
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