
CAMINANDO MAYRENA
Dejamos atrás la Casa…
Iniciamos la marcha hacia el Saltador.
Los cipreses, esos de la derecha, grandes, enormes, poderosos, esos que creen en Dios, adoctrinan a los jóvenes de la izquierda, para que el día de mañana cumplan con el sagrado deber de dar sombra a los que, como yo, queremos, cuando llegue el momento, convertirnos en Mayrena…..
Los plátanos y el Álamo nos despiden, y la madreselva nos envuelve con su perfume.
El Pruno, saca su pañuelo rojo, para, por encima del níspero, desearnos buen paseo.
Que así sea…..
Iniciamos la marcha hacia el Saltador.
Los cipreses, esos de la derecha, grandes, enormes, poderosos, esos que creen en Dios, adoctrinan a los jóvenes de la izquierda, para que el día de mañana cumplan con el sagrado deber de dar sombra a los que, como yo, queremos, cuando llegue el momento, convertirnos en Mayrena…..
Los plátanos y el Álamo nos despiden, y la madreselva nos envuelve con su perfume.
El Pruno, saca su pañuelo rojo, para, por encima del níspero, desearnos buen paseo.
Que así sea…..
2 comentarios:
Pedro, ya me explicarás cara a cara eso de los cipreses bajitos de izquierdas...
Está clarísimo: Los grandes, enormes y poderosos cipreses de la derecha que, por supuesto, creen en Dios, adoctrinan a los canijos de la izquierda para que, como la unidad de destino en lo universal que son, den sombra en el futuro. Con el Pruno y su pañuelo subversivo ya hablaré cuando vaya por allí...
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