Era una idea viejísima que he ido posponiendo con los años, hasta que he pensado que ésta era mi última oportunidad: viajar desde Madrid (bueno, desde Chinchón, para evitar las M y el puerto que sube a Chinchón) hasta Caravaca. Así que, aprovechando unos días en que de mis cinco peplas había dos que estaban bien y otra medio bien, me dije, digo, dice: ¡ahora o nunca! Total, cinco días y 375 kms sin pisar una Nacional, yendo siempre por carreteras amarillas y verdes de escaso tráfico. Y con la gratísima compañía de Hugo y Dani, que me han ido animando con los típicos “¡venga, que tú puedes!” o “¡dale, que ya queda poco!” o “¡vas como un tiro!”, mientras me pegaban unas pasadas que ni os cuento, qué poco respeto tienen hoy los hijos a sus padres…
Hugo, calentando entre Villatobas y Lillo.
Dani, saludando entre los viñedos cercanos a Las Mesas. Como mochilero experto que es, fue el que menos peso cargó.
Laguna de Pedro Muñoz, con sus pajaricoooes. Y la Peregrina, mi máquina de tortura.
En la casa rural de Pozuelo. Obsérvense los platos de spaguetis que trasiegan mis hijos, ¡maeredelamolermoso...!
En Las Mesas tomamos el aperitivo con Mercedes, Diego y Rafael Chico, que acudieron desde Mota. Los más viejos aprovechamos para recordar los partidos de la Casa de Campo y otras vicisitudes.
Mi casaaaaaa....
Teorema de Sófocles: "Toda cuesta abajo siempre tiene una cuesta arriba del otro lao mucho más jodida", ¡cagüen!
Reponiendo fuerzas en un restaurante de La Puebla de Almoradiel.
Peñas de San Pedro (¡qué bonica que es mi burra!)
Hay que echar gasofa por doquier, si no no hay quien llegue...
Hugo y Dani por el camino paralelo al Segura, más allá de Las Minas.
Llegando a Cehegín, por la parte de allá.
Y la horchataza final frente al Templete, luciendo las camisetas que diseñó Hugo con motivo del evento.
Pues nada, que si queréis apuntaros alguno para la segunda marcha (el año que viene), ir haciéndolo ya, no se me aglomeren al final, que luego no quedan entradas.
(Más fotos del viaje, aquí)
(Y más, y mejores, las que hizo Hugo, aquí)
4 comentarios:
Si hubierais dicho de subir corriendo el Anglirú, ya me había apuntado(es que me gusta más la sidra).
Locos!, que estais completamente locos!
¡Qué tíos! Sobre todo tú, ¡tío!
Mucha envidia... Me apunto, con mijo de bici escoba, a la decimoquinta edición. Antes, me va a ser imposible...
¡Buenas jambas! O cualquiera que sea el saludo que os digáis los del gremio biciclero...
!Enhorabuena¡
El record de Eduardito corriendo "La vuelta al cerro" una m. comparado con esto...
Joer! la próxima vez avisad, que igual me hubiese apuntado.
Muy bonicas fotos. Veo que todavía quedan carreteras estilo años 50.
Publicar un comentario