Cuando no existía el “ojo de halcón”, para ver si la bola había entrado o no en un partido de tenis, había que mirar el bote desde arriba, verticalmente, como hace este juez de silla en el campeonato de Mayrena de 1968 (que por cierto gané brillantemente)

1 comentario:
HARTO SOSPECHOSO ES QUE EL OJO DE HALCÓN, EL ÁRBITRO, Y EL GANADOR DEL TROFEO, SEAN, COMO LA TRINIDAD, LA MISMICA PERSONA.
DE TODAS MANERA, COMO ESCORZO, BELLISIMO ESCORZO.
Publicar un comentario