"Probar a ir una noche a esperar a alguien al tren, y veréis zombies deambulando a tientas para no tropezar con cualquier obstáculo, sin saber dónde pararse a esperar, y en la más absoluta oscuridad. Y menos mal que siempre hay algún previsor que tiene una pequeña linterna para no esnafrarse contra el viejo "muro rojo", tan poético si es de día ..."
Real como la vida misma. La última vez que estuve allí (hace un mes) me preguntaba qué haría un viajero que llegase allí de noche, sin conocer a nadie, esperando que algún taxi (no hay) o autobús (no hay) lo llevase a Calasparra, o que alguien (no hay nadie) le indicase cómo acercarse al pueblo...
Menos mal que siempre podría tomarse una copa y cenar en el bar:
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