BATMAN DERICE
Ya no volveré a temer nada de nada ni de nadie.
Ningún peligro podrá hacer mella en mi ánimo.
Mi familia, la de mis hijos, y todas las familias de los Sebastián de Erice, rama Don Fernando, estamos protegidos contra las fuerzas del mal por uno de los mayores Héroes que en el mundo existe:
BATMANDERICE
Aquí lo tenéis, brazos en alto, protegiéndome e impidiendo que en mi casa entrara el malevo, y destrozara la fiesta de cumpleaños de mi otra protectora, la pequeña Hada Buena.
Nadie conoce su cara, nadie sabe quién es, pero cuando es necesaria su presencia, basta con invocarlo para que aparezca y derrote al enemigo malo.
No todos pueden presumir de tener tanta protección.
Se que mientras viva, mi felicidad está a salvo y protegida, se que allá en las sombras, sin que nadie sospeche de su presencia, unos ojicos miel vigilan atentos para velar por el bien de aquellos a los que Ama.
Y si lo necesitáis, no lo dudéis, recurrid a él.
Un soplo de aire fresco invadirá vuestra casa, una sensación de tranquilidad, paz, y serenidad, envolverá vuestros cuerpos, y sin que sepáis cómo, tal vez sin notar siquiera su presencia, veréis como los sapirujos siniestros caerán derrotados por la fuerza de sus puños.
Yo lo tengo comprobado.
Y quiero compartir con vosotros ésta maravillosa protección.
Ya no volveré a temer nada de nada ni de nadie.
Ningún peligro podrá hacer mella en mi ánimo.
Mi familia, la de mis hijos, y todas las familias de los Sebastián de Erice, rama Don Fernando, estamos protegidos contra las fuerzas del mal por uno de los mayores Héroes que en el mundo existe:
BATMANDERICE
Aquí lo tenéis, brazos en alto, protegiéndome e impidiendo que en mi casa entrara el malevo, y destrozara la fiesta de cumpleaños de mi otra protectora, la pequeña Hada Buena.
Nadie conoce su cara, nadie sabe quién es, pero cuando es necesaria su presencia, basta con invocarlo para que aparezca y derrote al enemigo malo.
No todos pueden presumir de tener tanta protección.
Se que mientras viva, mi felicidad está a salvo y protegida, se que allá en las sombras, sin que nadie sospeche de su presencia, unos ojicos miel vigilan atentos para velar por el bien de aquellos a los que Ama.
Y si lo necesitáis, no lo dudéis, recurrid a él.
Un soplo de aire fresco invadirá vuestra casa, una sensación de tranquilidad, paz, y serenidad, envolverá vuestros cuerpos, y sin que sepáis cómo, tal vez sin notar siquiera su presencia, veréis como los sapirujos siniestros caerán derrotados por la fuerza de sus puños.
Yo lo tengo comprobado.
Y quiero compartir con vosotros ésta maravillosa protección.

1 comentario:
Pedropá, préstame al Batman un ratico, que el malevo anda por aquí enganchado a mis lumbares. Gracias por tus cuentos, y muchos besos en estas fiestas a todos los hados, hadas, hadillas y batmanes de la familia.
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