20 noviembre 2008

PENSA FOTO


Es la Estación de Pozo Cañada, cerrada, deshaciéndose por fuera y por dentro, cociéndose en su propia ruina, abandonada a su suerte.....
Me ha dado pena.
¡ Fue en tantas ocasiones mi Estación de destino !....
Me he sentado en el poyo, he cerrado los ojos, y reclinado en la pared roja de toda la vida, y me he puesto a pensar en cuantos recuerdos, cuantas risas y lágrimas, cuantas buenas y malas noticias habrán salido o entrado por estas puertas ahora cerradas....
Cuantas esperas, cuantas despedidas, cuantas esperanzas, cuantas desilusiones estarán eternamente resonando en sus paredes.
Cuantas palabras, promesas, éxitos, fracasos quedarán encerrados dentro de esa verja que jamás se abre para que vuelen libres..
Es como una imagen de muerte, sola, seca, fría.....
Es la imagen de mi vida.
Vida que, desde el poyo, veo pasar rápida resbalando por los raíles, sin detenerse en ese andén, en donde una vez, ésta fluyó con alegría.....
Es la imagen de la vejez llegada.....
Sólo me queda esperar que pare, por última vez, el tren que ha de llevarme tan lejos.....



3 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo que màs me entristece es que valdría exactamente lo mismo para la estación de Calasparra. Que por cierto, es igualica que la de Pozo Cañada.

Probar a ir una noche a esperar a alguien al tren, y veréis zombies deambulando a tientas para no tropezar con cualquier obstáculo, sin saber dónde pararse a esperar, y en la más absoluta oscuridad. Y menos mal que siempre hay algún previsor que tiene una pequeña linterna para no esnafrarse contra el viejo "muro rojo", tan poético si es de día ...

Anónimo dijo...

Muy bonito tío...¿Pedro?
Y muy bonica la estación, que parece que está ahí, como si nada, llena de ilusión, esperando a que algún tren pare...

Anónimo dijo...

¿erices? supongo que eres pedropá, el estilo es el estilo. Y la nostalgia de esa estación sólo puede salir de alguno de los maduros... Bonito texto, sí señor...